miércoles, 10 de diciembre de 2008

Y llegó nuestro tesoro!!!



Sí, lo sé... soy la más ingrata al aparecerme hoy, mes y medio después del nacimiento de Andrés David, para contarles una parte muy esperada de esta historia.
Es viernes 17 de octubre y voy a hacerme la pelvimetría, donde salió que tenia pelvis suficiente para parto natural. Eso me puso muy contenta. Mi siguiente cita con mi doctora fue el martes y ella me manifestó su preocupación porque, a pesar de haber pelvis suficiente, era muy poco el espacio que tenía para salir su cabeza, así que si seguía creciendo debería hacerme una cesárea, por lo que me mandó a volver el jueves. Ese lapso de tiempo entre una consulta y otra me fue poniendo un poco ansiosa porque ya empezaba a dolerme la columna, el vientre y empecé hasta a manchar, pero sinceramente no me sentía preparada para dar a luz, menos aún cuando me empezaron a recomendar el fulano curso psicoprofiláctico que nunca hice y que ya era muy tarde para tomar. Al revisarme, la ginecóloga me dijo que ya estaba a punto y que del fin de semana no pasaba! pero dudaba que emocionalmente yo estuviera preparada para parto natural porque, cito: "Muchacha, estás segura de querer traerlo así? tu eres una mata de nervios". Yo insistía en que sacaría valentía de donde parecía no tenerla.
Marcos pidió el día libre en su trabajo, pero al llegar la noche le dije que se despertara a la misma hora de siempre porque yo no creía que fuera a parir ese viernes así que se acostó, pero yo, para evitar la ansiedad, me quedé preparando los recuerditos. Me acosté tarde con dolor en la espalda y logré dormirme, aunque con molestias. A las 5:30 am, cuando Marcos se iba a despertar para prepararse para su trabajo le dí la noticia: Creo que no vas a ir hoy, ya tengo contracciones. A esa hora empecé a tomarles el tiempo. El hecho es que no quería irme directo a la clínica porque iba a ser peor estar acostada esperando el momento, me iba a estresar mucho, así que terminé de preparar todo con toda la calma, me bañé y hasta me tomé una foto antes de salir para la clínica a las 8. Con mis dolores me ingresaron, empezaron a medicarme y mi doctora llegó a las 9. Como desde la noche anterior estaba con la nariz súper obstruida debido a la gripe trataron de bajar la congestión pero, quizás por los nervios, fue misión imposible. La obstetra me rompió la fuente y me dijo que su cálculo indicaba que yo daría a luz como a la 1.
Pasé mis dolores con la familia super pendiente de todo. Mi amuleto fue una botella de agua que torcí terriblemente con cada contracción. Como a las 11 me llevaron a quirófano y ahí la espera, sola, era más surreal, pasando frío. Como a las 12 llegó mi doctora y me llevaron adentro para ponerme la epidural, ese momento es bien tenso porque te ponen una inyección de anestesia en la columna mientras pasas de una contracción a otra y cualquier movimiento es riesgoso. Luego mi doctora me revisó y vio que todavía me faltaban 2 cms por dilatar, así que nos tocó esperar. Cuando finalmente llegué a 10 cms. La dra. me dice: Cuando sientas que quieres pujar, avísame y pujas... yo estaba tan desesperada que le dije de una "YA" y empecé, creo que ese fue mi error, por no estar bien informada de que el mismo bebé iba bajando y te daba una sensación como de ir al baño, ahí es cuando se debe empezar a pujar, no antes... por eso alargué tanto mi labor y fue peor, más aún con la nariz tapada, lo que hacía que cada pujo se perdiera ya que debía tomar nuevamente aire, pero por la boca.
En fin, al principio de la jornada en el quirófano sólo veía a 3 personas, pero se estaba alargando tanto que cada vez entraba más y más gente "a ayudarme a parir". Llegó un momento en que me sentía transportada, drogada, con tanta gente gritándome "TU PUEDES", "DALE JOHANNA", "AHI VIENE ANDRES DAVID", sin mentira eran como 10 personas... terminaron entrando la pediatra, la anestesiologa, un medico al que llamaron, enfermeras, asistentes... un gentio. El medico invitado empezo a empujarme la barriga en cada pujo para que saliera el bebe y era como si todos se decepcionaran cuando soltaba el aire, pero nadie estaba conciente de lo dificil que era pujar con la gripe que tenia. Llego un momento en el que solo recuerdo que yo decia "Ya va, ya va" cada vez que trataban de abrirme mas o empujarme la barriga, o "No puedo mas" cuando no me pasaba suficiente aire para seguir pujando. Solo basto un llamado de la anestesiologa que se paro detras de mi y me dijo al oido: Johanna, ahi donde estas seguro estas sufriendo pero es peor para el bebe, el esta sufriendo mas todavia. Agarre fuerzas de donde no tenia para pujar super duro y ahi salio Andres David.
Se lo llevaron corriendo sin dejarme siquiera verlo y se desocupo el quirofano. Mientras la doctora me cosia, empece a preocuparme porque ni lo veia ni lo escuchaba, asi que empece a preguntar por el, hasta que oi su llanto a lo leeejos. Me lo trajeron todo envuelto y su saludo fue un estornudo... seguro fue por el aire tan terriblemente frio, pero para mi fue prueba de que es mi hijo, porque esa caracteristica mia no la puedo negar. En ese momento la pediatra me dijo que el parto habia sido tan largo que costo reanimarlo pero que todo estaba bien. Eso me asusto, pero cuando me sacaron y lo vi moviendose y tranquilito calentandose debajo de una lampara me di cuenta que no habia problema y estaba saludable. Nacio a la 1:40 y apenas hasta las 5 pudieron subirme a nuestra habitacion por problemas de logistica en el centro asistencial.
Termine agotada pero valio la pena. Se me reventaron todos los vasos sanguineos de la cara y quede como si tuviera sarampion, toda llena de puntos rojos, sumamente hinchada y con algunas complicaciones leves que se me han ido mejorando... pero el parto natural fue mi decision y me siento orgullosa de haberlo logrado. La gente me tilda de loca porque nacio con 3,700 kg y midio 51 cms, me preguntqan por que no opte popr una cesarea para que fuera mas facil, pero senti que si una vez en la vida debia ser valiente, seria esta... y lo logre.
En la proxima publicacion les contare como ha sido este primer mes y medio con Andres en casa. Gracias por estar pendientes!

1 comentario:

Naturalmentemujer dijo...

Hola Querida! Felicitaciones!! Tienes toda la razón al reconocer que el estar preparada hace la diferencia. Yo nunca tuve que pujar, eso vino sólo y eran tan fuertes las contracciones que empujaban a mi hijo hacia afuera que yo sólo observaba lo que mi cuerpo hacía y gritaba por supuesto. Lamento que después de tanta entrega no te dejaran abrazar inmediatamente a tu bebé, él seguramente estaba ansioso de finalmente verte y sentirse a salvo. Todos esos son los pequeños malos procedimientos innecesarios que van haciendo la gran diferencia. De igual manera te plantaste y lo lograste y eso es tan hermoso, valiente y demuestra el tipo de madre que somos! Muchas felicidades!! Gracias por tu comentario y Gracias por la portada que me dedicaste. Un fuerte abrazo fraterno para tí y para tu hijo que debe ser un muchachote super seguro de sí mismo sabiendo emocionalmente que su mami está detrás de él, dispuesta a todo por su bienestar.
Besos a tu familia.